a

Menú

FBI arresta a ingeniero de OpenAI por presuntamente instalar dispositivo de grabación en sala ejecutiva

por Conjurados | Oct 14, 2026 | Lo viral, Informativo, Lo último | 0 comentarios

San Francisco, California, 13 de octubre de 2026. El FBI arrestó a Abdulrahman Alfozan, de 35 años, ingeniero de OpenAI y de nacionalidad saudí, por presuntamente instalar un dispositivo oculto para grabar conversaciones en una sala ejecutiva de la compañía. El acusado compareció este martes ante un tribunal federal en San Francisco.

De acuerdo con la denuncia federal, Alfozan habría colocado un dispositivo de grabación de audio camuflado entre papel higiénico y conectado a un puerto USB ubicado en la parte trasera de un televisor. El equipo se encontraba en una sala de conferencias utilizada para reuniones confidenciales sobre investigación, desarrollo de productos y oportunidades de negocio.

El dispositivo fue descubierto el 30 de septiembre durante una revisión de seguridad interna. Según las autoridades, las grabaciones de las cámaras de vigilancia mostraron al empleado cerca de la sala en varias ocasiones, pese a que no contaba con autorización para acceder a ella.

Alfozan trabajaba como ingeniero en el equipo de producto de OpenAI desde julio de 2025. La empresa remitió el caso al FBI, restringió progresivamente sus accesos y lo despidió el día de su arresto.

OpenAI informó que, hasta el momento, no encontró indicios de que el empleado hubiera accedido o extraído indebidamente los pesos de sus modelos de inteligencia artificial, el código fuente o información de sus clientes.

Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, señaló que el objetivo aparente habría sido captar comunicaciones sensibles relacionadas con la tecnología de superinteligencia de la compañía. El funcionario enmarcó el caso dentro de los esfuerzos de contrainteligencia para proteger la innovación tecnológica estadounidense.

El empleado enfrenta una acusación por usar o intentar utilizar un dispositivo electrónico, mecánico u otro medio para interceptar comunicaciones orales. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una pena de hasta cinco años de prisión, una multa de 250 mil dólares y tres años de libertad supervisada.

La audiencia para determinar su situación de detención está programada para el 19 de octubre. Hasta el momento, las autoridades no han acusado formalmente a ningún gobierno extranjero ni han identificado a un posible destinatario de las grabaciones.

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *