Ana Teresa Aranda Orozco dejó claro que la edad no será un obstáculo en sus aspiraciones políticas. Al confirmar su interés por competir por la candidatura del PAN a la presidencia municipal de Puebla en 2027, la exfuncionaria federal se definió como «una abuelita más canija que bonita» y aseguró conservar «un corazón de quinceañera».

Durante una entrevista en Los Conjurados, con la periodista Erika Rivero, la panista habló de su regreso a la arena política luego de que, dijo, inicialmente se encontraba dedicada a escribir un libro sobre su trayectoria. Sin embargo, aseguró que fueron militantes y simpatizantes quienes la convencieron de participar en el proceso interno que Acción Nacional abrió para definir a sus futuros candidatos.

«Si los ciudadanos poblanos quieren una abuelita que es más canija que bonita, pues aquí está la abuelita», expresó entre risas, para después añadir que tiene «un corazón de quinceañera atrapado en un cuerpo maduro», al sostener que atraviesa el mejor momento de su carrera gracias a la experiencia acumulada.

Aranda respondió así a las críticas de quienes consideran que su tiempo en la política ya pasó. Afirmó que la experiencia «no tiene caducidad» y que los gobiernos no pueden seguir apostando por la improvisación.

Como parte de sus argumentos, recordó que fue diputada federal en dos ocasiones, integrante de los gabinetes de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, además de haber administrado uno de los presupuestos más importantes del país durante su paso por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), sin observaciones administrativas que comprometieran su desempeño.

La también exdirigente panista reconoció que Acción Nacional atraviesa una etapa complicada y aceptó que muchos ciudadanos cuestionan la falta de una oposición visible.

«La gente pregunta: ‘¿Dónde está el PAN?'», comentó, al tiempo que llamó al partido a asumir una postura más firme frente a los gobiernos de Morena.

En ese contexto, lanzó fuertes críticas al gobernador Alejandro Armenta, a quien acusó de concentrar poder, debilitar la autonomía de los municipios y privilegiar proyectos como el Cablebús sobre otras necesidades de la población.

Respecto a quienes exigen un relevo generacional dentro del PAN, Aranda aseguró estar de acuerdo en impulsar nuevos liderazgos, pero señaló que pocos ciudadanos han decidido participar en la convocatoria abierta por el partido.

«Hay que formar jóvenes, sí, pero también se necesitan perfiles con experiencia para enfrentar los retos de una ciudad como Puebla», afirmó.

Finalmente, dejó claro que por ahora no realiza actos de campaña, sino que participa en el proceso interno del PAN para buscar la coordinación que dará paso a la candidatura rumbo a la alcaldía de Puebla.

Con una mezcla de autocrítica, experiencia y frases que rápidamente se viralizaron, Ana Teresa Aranda volvió a colocarse en el centro del debate político poblano, convencida de que aún puede dar una «pelea fuerte» por la capital del estado.