Andrés Filomeno Mendoza Celis, uno de los feminicidas seriales más conocidos del país, falleció a los 78 años este jueves 29 de octubre, en el Centro Penitenciario de Tenango del Valle, Estado de México, donde cumplía varias condenas.
El llamado “Monstruo de Atizapán” fue localizado muerto dentro de su celda durante la noche o madrugada. El deceso fue confirmado por Cristóbal Castañeda Camarillo, secretario de Seguridad mexiquense. Aunque se presume que pudo tratarse de una muerte natural, hasta ahora no existe un informe definitivo que establezca la causa.
El interno enfrentaba distintos padecimientos, como diabetes tipo 2, estenosis traqueal y enfermedades respiratorias. Incluso, durante 2025 permaneció hospitalizado varias semanas en Toluca antes de regresar al penal en octubre. Debido a su edad y condición médica, se encontraba en un espacio destinado a personas adultas mayores y vulnerables.
Mendoza Celis fue detenido en mayo de 2021, después del asesinato de Reyna González Amador, en el municipio de Atizapán de Zaragoza. La revisión de su vivienda reveló alrededor de 4 mil 300 fragmentos óseos que, según las investigaciones, pertenecerían al menos a 19 personas, en su mayoría mujeres, además de un hombre y un menor.
Las autoridades también aseguraron ropa, documentos de identidad, grabaciones y libretas. El hombre, originario de Oaxaca, había trabajado como carnicero y mantenía una imagen de participación comunitaria en su vecindario. Las indagatorias señalaron que presuntamente aprovechaba esa cercanía para ganarse la confianza de las víctimas.
Por estos hechos y otros crímenes, entre 2022 y 2024 acumuló ocho condenas: prisión vitalicia, una sentencia de 92 años y seis penas adicionales de 55 años de cárcel, por feminicidio, homicidio y delitos vinculados con la desaparición de personas.
La investigación sobre su fallecimiento continúa y será la autoridad correspondiente la que determine oficialmente qué provocó su muerte.











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