En entrevista con Érika Rivero en Los Conjurados, la exsenadora y exalcaldesa de Puebla, Blanca Alcalá, confirmó su incorporación al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) como directora de Alianzas Estratégicas, tras más de 40 años de militancia en el PRI.
Alcalá describió su salida del priismo como una decisión reflexionada y sin resentimientos. Recordó que ingresó a ese partido a los 18 años, impulsada por ideales de movilidad social y servicio público, pero reconoció que en los últimos años dejó de sentirse identificada con su rumbo. Señaló que su incorporación al PAN responde a la necesidad de fortalecer la pluralidad democrática ante un escenario nacional que considera de alta concentración de poder.
En su nueva encomienda, explicó, buscará construir vínculos con sectores sociales más allá de esquemas corporativos tradicionales, con miras al proceso electoral de 2027. Afirmó que la oposición necesita mayor competitividad y profesionalización para equilibrar el poder legislativo y municipal en el país.
Responde a críticas internas y descarta confrontaciones
Sobre las críticas de actores panistas locales a su llegada, Alcalá sostuvo que respeta todas las opiniones, aunque le sorprendieron, dado que su nombramiento fue respaldado por la dirigencia nacional. Subrayó que no llega a desplazar a nadie y que la apertura fortalece al partido.
Respecto a su relación con el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aseguró que mantendrá una postura institucional y respetuosa. Consideró que la oposición debe expresar sus diferencias sin caer en la descalificación personal y reconoció en Armenta a un político trabajador con quien puede existir diálogo.
¿Alcaldía en 2027? “No es mi agenda, pero tampoco descarto aportar”
Cuestionada sobre la posibilidad de competir nuevamente por la alcaldía de Puebla, luego de que el dirigente nacional panista la mencionara como un perfil competitivo, Alcalá reiteró que no está en su agenda inmediata. Sin embargo, admitió que en política las oportunidades se valoran en su momento.
“Nunca he sido una mujer de cargos, sino de causas”, afirmó. Recordó que fue la primera mujer en ocupar diversos puestos en Puebla —alcaldesa, secretaria de Finanzas y senadora de mayoría— y destacó que su motivación actual es contribuir a una cultura política basada en el respeto a la pluralidad.
Preocupación por la estridencia y la pérdida de ética
En un análisis más amplio, Alcalá advirtió sobre el deterioro de la clase política, marcado por la inmediatez de las redes sociales, la búsqueda de protagonismo y la pérdida de ética pública. Señaló que antes las decisiones exigían mayor reflexión, mientras que hoy prevalece la lógica del impacto inmediato.
Reconoció que actualmente existe una fuerza política dominante a nivel nacional, lo que complica el panorama para la oposición; sin embargo, insistió en que el país necesita contrapesos y equilibrio institucional. También alertó sobre prácticas asistencialistas y populistas que, a su juicio, pueden generar desequilibrios democráticos.
Finalmente, sostuvo que su regreso a la vida pública responde a la convicción de que México requiere más política, pero también mejores políticos. “Lo importante no es que gane un partido, sino que gane la gente”, concluyó.









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