El homicidio de Martha Pérez González, maestra de preescolar y catequista de 53 años, ha provocado una profunda conmoción a nivel nacional tras ser descubierto el pasado 26 de enero de 2026 en el municipio de Agua Dulce, Veracruz. La víctima era ampliamente reconocida en su comunidad por su vocación educativa, su labor pastoral en la iglesia de la Santísima Trinidad, ubicada en la colonia Kilómetro 2, y por su carácter cercano y protector.

De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo de la docente fue localizado semicalcinado en una cuneta cercana a su domicilio, entre basura y troncos, luego de que vecinos alertaran a las autoridades por la presencia de humo denso y olor a quemado. La necropsia confirmó que Martha Pérez fue privada de la vida antes de ser incendiada, en un intento por ocultar el crimen.

La Fiscalía Regional de Coatzacoalcos informó que los principales sospechosos son Jana Guadalupe “N”, hija de la víctima, y Pablo de Jesús “N”, novio de la joven; ambos menores de edad y estudiantes de nivel medio superior. Según las investigaciones, el crimen habría sido planeado un día antes, presuntamente motivado por conflictos familiares derivados de la relación sentimental de la adolescente, la cual no contaba con la aprobación de su madre.

Las autoridades detallaron que los jóvenes fueron detenidos poco después de los hechos mientras circulaban en el vehículo propiedad de la víctima. Durante las diligencias iniciales, ambos habrían reconocido su participación en el homicidio. El caso se encuentra bajo investigación y fue turnado al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, por lo que los implicados no serán juzgados como adultos.

Actualmente, los presuntos responsables permanecen bajo custodia en la Unidad Integral de Justicia de Coatzacoalcosy, de ser vinculados a proceso, podrían ser trasladados al Centro de Internamiento Especial para Adolescentes de Palma Sola, en Actopan, Veracruz. La legislación vigente contempla penas reducidas para menores infractores, incluso en delitos de alta gravedad.

La muerte de Martha Pérez González ha generado indignación social, tanto por la violencia extrema del caso como por el contexto familiar en el que ocurrió. En redes sociales, padres de familia, exalumnos, docentes y feligreses han expresado su dolor y exigido justicia, al tiempo que se reabre el debate sobre la atención a la violencia intrafamiliar, la salud emocional de adolescentes y los alcances del sistema de justicia juvenil en México.

Mientras las investigaciones continúan, la comunidad de Agua Dulce despide a una mujer que, coinciden quienes la conocieron, dedicó su vida a educar, cuidar y acompañar a los demás.