a

Menú

Al Pie de la Letra | Encuestas o dedazos, el dilema de siempre

por Conjurados | Sep 1, 2026 | Principales, El manuscrito, Lo último | 0 comentarios

La columna de Juan Rodolfo Rivera Pacheco

Arribamos a septiembre y todo parece indicar que será el mes cuando se definan los personajes que personificarán a los “Defensores de la 4T”, que no serán otros que los que abanderen como candidatos a MORENA y aliados a las Presidencias Municipales en disputa para la elección de 2027.

Ya se han empezado a definir los que serán candidatos a Gobernador (ya van cuatro o cinco Estados… donde menos polémica había, pero donde hay disputa fuerte aún no hay definiciones), ahora deberán nombrarse a los que pelearán por los votos de las Alcaldías, en Puebla y muchos Estados más del país (además, desde luego, las Diputaciones).

Y bueno, el discurso oficial de los líderes del partido en el poder, ha sido desde el principio, que esas definiciones se realizarían mediante estudios de opinión pública. Mediante encuestas, pues. El que saliera mejor “posicionado” (más conocimiento, mejor imagen y mejor intención de voto) es quien será más tarde el candidato a los cargos de elección popular.

De entrada suena muy bien. Qué bueno que sea mediante la valorización de la opinión pública la designación de quien después será candidato. En México no hay elecciones primarias como en otros países (votar, los miembros o simpatizantes de un partido, por quién quieren que sea su candidato a un cargo) y los estudios demoscópicos son la mejor forma de involucrar a la sociedad a que decida sus candidatos.

Pero lo que es un método bueno y válido para la definición de candidaturas, también se puede convertir (se ha convertido) en una forma de designar con favoritismos y hasta trampas a quien los grupos de poder en cada Estado quieren que sea efectivamente el abanderado electoral.

Porque ahora que se usan tanto las encuestas para medir el posicionamiento real de los políticos aspirantes a candidaturas, también proliferan estudios falsos, con metodologías cuestionables y hasta arbitrarias, difundidos por los propios precandidatos y la mayoría de veces apoyados por los grupos con poder en cada región. Vaciladas de encuestas, pues (como las telefónicas y las que se hacen en internet o medios digitales… que aún no alcanzan validez estadística real ni se realizan con muestreos representativos). 

Y lo peor sería que desde las propias dirigencias partidistas avalaran estudios falsos o con inconsistencias metodológicas visibles (por eso la mayoría de veces ni siquiera hacen público cómo ni quien hizo la encuesta “definitiva”) para imponer al personaje que ya tuvo el “visto bueno” de los círculos de poder (Gobernadores, dirigentes partidistas o hasta los propios Alcaldes).

Si sucede eso… ¿para qué pierden el tiempo “haciendo encuestas”?

Y tampoco creamos que solo MORENA y aliados tienen este terrible dilema. Durante toda la historia de nuestra joven democracia partidista (de alternancia real en elecciones), los partidos -sobre todo los que ostentan el poder- siempre han tenido furiosas disputas internas por las candidaturas y siempre terminaban definiéndolas mediante el inefable “dedazo” de quien tuviera el poder mayúsculo en turno (reitero, Presidente de la República, Gobernador o Presidente Municipal).

Y eso siempre -siempre-, lo que provoca es un creciente malestar de la militancia y aspirantes fallidos, que se dicen burlados y engañados para que al final quedara quien ya había decidido el mandamás de cada región. En el PRI sucedió durante décadas y poco a poco fue minando sus simpatías y hartando a sus militantes enojados, hasta que perdió el poder y está cerca de perder el registro. Todos lo vimos, no mentimos.

Entonces, MORENA y aliados están ante el inevitable dilema de hacer caso a las encuestas serias y realizadas con metodologías verdaderas y certeras, o a la decisión ya tomada de apoyar al candidato que sea fiel al grupo en el poder -con inventos de encuestas-, para poder seguir haciendo negocios cuando éste llegue al cargo… o cubrirse de persecuciones posteriores. Es una historia vieja que todos conocemos y sabemos en qué terminará.

Septiembre será el mes de definición de candidatos (los mentados “Defensores” de la 4T). Si los conflictos no hacen que se postergue más el tema (habían dicho originalmente que iba a ser en junio la determinación de candidaturas a Alcaldías y vean dónde estamos). Y por supuesto, no lo duden ni un segundo: Habrá enojados que “operarán” en contra de quien resulte designado… en la elección constitucional. Naturaleza humana, le llaman. 

jriverp@yahoo.com

jrodolforiverap@gmail.com

X: @rodolforiverap

Facebook: Juan Rodolfo Rivera Pacheco

Instagram: rodolfo.rivera.pacheco 

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *