La batalla poselectoral en Coahuila subió de nivel. Morena anunció que buscará invalidar la elección para renovar el Congreso local al denunciar una serie de irregularidades que, asegura, afectaron la legalidad de los comicios celebrados el pasado 7 de junio.

Según la dirigencia nacional del partido, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, fueron detectadas anomalías en 962 casillas, equivalentes a poco más de una quinta parte de la votación estatal. Entre las acusaciones destacan presuntas prácticas de compra de votos, condicionamiento del sufragio mediante códigos QR, entrega de dinero a electores, uso político de programas sociales e intervención indebida de funcionarios públicos.

Morena también denunció actos de intimidación, violencia política y posibles excesos en los gastos de campaña, elementos que considera suficientes para solicitar la nulidad de los resultados en los 16 distritos locales.

Ante lo que calificó como falta de garantías por parte de las autoridades electorales de Coahuila, el partido adelantó que acudirá directamente a la Sala Superior del Tribunal Electoral federal para defender su impugnación.

La fuerza política sostiene que los comicios estuvieron marcados por una operación a favor del PRI y del gobierno estatal, por lo que los ha definido como una “elección de Estado”. Paralelamente, informó que presentó denuncias ante instancias judiciales y financieras para investigar posibles delitos electorales.

Aunque impugnará los resultados, Morena asegura que aumentó su respaldo ciudadano en la entidad y que contará con al menos cinco legisladores en el próximo Congreso local.