A pocas horas de la inauguración del Mundial 2026, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó preocupación por el clima político que enfrenta México y comparó las actuales protestas con las manifestaciones que estallaron en Brasil antes de la Copa del Mundo de 2014.
El mandatario recordó que en 2013 millones de brasileños salieron a las calles inicialmente por un incremento en el costo del transporte público, aunque posteriormente las movilizaciones crecieron hasta convertirse en una fuerte crisis política y social.
Según Lula, sectores de la derecha radical habrían aprovechado aquel descontento ciudadano para impulsar una agenda de confrontación que terminó afectando al gobierno de Dilma Rousseff.
Por ello, consideró que en México podrían estar ocurriendo dinámicas similares en torno a las protestas magisteriales y otras expresiones de inconformidad social.
El presidente brasileño incluso deslizó la posibilidad de que existan intereses externos detrás de algunos movimientos de presión política, aunque no presentó pruebas al respecto.
Las declaraciones surgen en un momento de alta atención internacional para México, que este 11 de junio se convertirá en el escenario del partido inaugural del Mundial 2026 bajo la administración de Claudia Sheinbaum.








