Un juez federal de Estados Unidos dictaminó que la administración del expresidente Donald Trump actuó de forma ilegal al desplegar a las fuerzas armadas en Los Ángeles para labores de seguridad pública, en violación a la Ley Posse Comitatus de 1878.

El juez Charles Breyer resolvió que el uso de militares en patrullajes, control de disturbios, arrestos y detenciones excedió los límites de la ley, al convertir “de facto en una fuerza policial nacional con el presidente como su jefe”.

La orden judicial, que entrará en vigor el 12 de septiembre, prohíbe expresamente la participación de tropas en actividades policiales y da un plazo a la administración Trump para presentar una apelación.

El fallo se fundamentó en pruebas que documentaron a soldados armados estableciendo bloqueos y realizando operaciones de control de multitudes y detenciones, acciones que contravinieron directamente la Ley Posse Comitatus.

Breyer subrayó que su decisión es clave para impedir la instauración de una “policía nacional”, advirtiendo que la práctica podría repetirse ante amenazas de Trump de desplegar a la Guardia Nacional en otras ciudades.