La posibilidad de un acuerdo para poner fin al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a colocarse en el centro de la atención internacional luego de que el presidente Donald Trump afirmara que la guerra prácticamente ha concluido.

El mandatario estadounidense aseguró que existe un memorando de entendimiento respaldado por diversos gobiernos de Medio Oriente y aliados estratégicos, lo que lo llevó incluso a cancelar operaciones militares previstas para las próximas horas.

Trump calificó el avance diplomático como un “gran acuerdo” y aseguró que abriría la puerta a una mayor estabilidad regional, incluyendo la normalización de la navegación comercial en el Estrecho de Ormuz y nuevos compromisos relacionados con el programa nuclear iraní.

No obstante, desde Teherán la versión fue muy distinta. Funcionarios iraníes señalaron que las negociaciones siguen abiertas y calificaron las declaraciones del presidente estadounidense como prematuras. Incluso medios oficiales describieron el anuncio como una mezcla de hechos reales con afirmaciones exageradas.

El contraste entre ambas posturas alimentó el escepticismo de analistas internacionales, quienes recuerdan que desde abril se han registrado múltiples rondas de negociación y varios altos al fuego temporales sin que se haya alcanzado una solución permanente.

Por ahora, el eventual acuerdo permanece en una etapa incierta. Aunque Washington proyecta optimismo y habla del fin de la guerra, la falta de confirmación por parte de Irán mantiene abiertas las dudas sobre el verdadero estado de las negociaciones.