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Salud mental en niños se empieza a sanar desde casa: Umi Choda

por Conjurados | Ago 21, 2026 | Principales, Los Conjurados en vivo | 0 comentarios

La salud mental de niñas, niños y adolescentes no depende únicamente de la atención de especialistas, también comienza en el entorno familiar, donde los adultos tienen un papel fundamental en la forma en que los menores aprenden a reconocer y manejar sus emociones, señaló Umi Choda, directora del Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niños, Niñas y Adolescentes (Ceposami).

Durante una entrevista en Los Conjurados, la especialista destacó que la crianza y el ambiente en el hogar son factores importantes para el bienestar emocional de los menores, por lo que llamó a madres y padres a ejercer una crianza consciente, con límites claros y sin recurrir a la violencia o la invalidación de las emociones.

Choda explicó que establecer límites no significa ignorar lo que sienten los hijos. Por el contrario, señaló que es posible mantener una regla mientras se acompaña al menor en la emoción que experimenta.

Como ejemplo, explicó que si un niño hace un berrinche porque se terminó su tiempo frente a la televisión, los padres pueden mantener la decisión de apagarla sin decirle que deje de llorar o que “no es para tanto”. El menor puede sentirse frustrado y, al mismo tiempo, aprender que existen límites que deben respetarse.

“Los límites son amor porque los límites son certeza”, sostuvo.

Los niños aprenden de los adultos

Uno de los aspectos que destacó la directora del Ceposami es la importancia del ejemplo que los padres ofrecen a sus hijos.

Explicó que no resulta congruente pedirle a un menor que no grite cuando el propio adulto utiliza los gritos para resolver situaciones de conflicto, pues los niños aprenden observando la manera en que las personas a su alrededor manejan sus emociones.

“No tiene sentido que yo le diga a él, no grites gritándole”, ejemplificó Choda al hablar de su propia experiencia como madre.

La especialista reconoció que ningún padre tiene una crianza perfecta y que los adultos también pueden perder el control, pero consideró importante reconocerlo y utilizar esas experiencias para modificar conductas.

Límites sí, violencia no

Choda subrayó que poner límites y ejercer disciplina puede ser una forma de brindar seguridad a los menores, pero estableció una diferencia entre disciplina e invalidación emocional.

Explicó que frases destinadas a humillar, descalificar o minimizar lo que siente un niño no tienen cabida dentro de una crianza saludable.

Para la especialista, las emociones no necesitan ser calificadas como buenas o malas; simplemente forman parte de lo que está experimentando una persona. La tarea de los adultos consiste en acompañar a los menores mientras aprenden a regularlas.

También señaló que la adolescencia implica un proceso natural de construcción de identidad, por lo que cierta rebeldía forma parte del desarrollo y no necesariamente representa un problema de salud mental.

El entorno también influye

La directora del Ceposami advirtió que la salud mental no puede entenderse únicamente como un problema individual, pues el entorno en el que crece un menor tiene una influencia importante.

Violencia familiar, abuso, bullying, dificultades económicas y otros factores pueden afectar el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.

Por ello, consideró que la responsabilidad no recae únicamente en los padres, sino también en escuelas, instituciones y sociedad.

Finalmente, Choda llamó a las familias que tengan dudas sobre la conducta o estado emocional de sus hijos a buscar información y orientación de especialistas, en lugar de recurrir únicamente a consejos difundidos en redes sociales.

La clave, sostuvo, está en mantener una crianza intencionada, basada en el amor, la conciencia, los límites y el respeto por las emociones de los menores.

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