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El 25% de quienes cometen suicidio son menores de edad: Umi Choda, directora de Ceposami

por Conjurados | Ago 21, 2026 | Principales, Los Conjurados en vivo | 0 comentarios

La salud mental de niñas, niños y adolescentes representa uno de los principales retos para las instituciones, pues una cuarta parte de las personas que cometen suicidio son menores de edad, alertó Umi Choda, directora del Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niños, Niñas y Adolescentes (Ceposami).

Durante una entrevista en Los Conjurados, la especialista señaló que esta situación debe llamar la atención de autoridades, familias y sociedad, particularmente porque existe una importante brecha en el acceso a servicios de atención psicológica y psiquiátrica.

Choda explicó que los menores que llegan al Ceposami, especialmente aquellos que requieren atención en el área de observación intensiva por presentar algún riesgo de atentar contra sí mismos, cuentan con un factor de protección importante: un padre, madre o tutor que detectó la situación y buscó ayuda.

Sin embargo, advirtió que esta condición no está presente en todos los casos, por lo que también es necesario preguntarse cuántas niñas, niños y adolescentes enfrentan problemas de salud mental sin recibir atención especializada.

“Una cuarta parte de quienes cometen un suicidio son menores de edad”, señaló la directora del Ceposami al abordar la dimensión del problema.

Violencia, un factor presente en casos graves

La especialista explicó que entre los pacientes que llegan con cuadros más severos existe un común denominador: haber experimentado algún tipo de violencia.

Entre las situaciones identificadas mencionó violencia psicológica, física y sexual, así como haber presenciado violencia dentro del hogar o enfrentar bullying en las escuelas.

Por ello, sostuvo que la salud mental no puede abordarse únicamente desde el tratamiento individual, ya que las condiciones familiares, sociales y económicas también tienen una influencia directa.

“La salud mental no se da en el vacío”, explicó Choda, al destacar que las instituciones deben considerar el contexto en el que viven los menores para determinar las estrategias de atención y, cuando sea necesario, vincular a las familias con otras dependencias.

Reducir la brecha de atención, el reto

La directora del Ceposami señaló que contar con instalaciones y especialistas no es suficiente para enfrentar el problema, pues existen otros obstáculos que impiden que algunos menores reciban atención.

Entre ellos mencionó las dificultades para trasladarse, la falta de tiempo de los padres o tutores y las condiciones laborales que pueden impedir que un adulto acompañe al menor a un servicio especializado.

Por ello, consideró necesario fortalecer las acciones de prevención, capacitación y detección temprana.

En este sentido, informó que Ceposami trabaja en la capacitación de psicólogos de los DIF municipales para que puedan identificar señales de alerta, realizar valoraciones y canalizar a los menores hacia las instituciones correspondientes.

Choda también destacó la importancia de que padres y madres no minimicen los cambios emocionales o conductuales de sus hijos y busquen orientación profesional cuando detecten señales que puedan representar un riesgo.

La especialista insistió en que atender la salud mental de niñas, niños y adolescentes requiere la participación conjunta de las familias, escuelas, instituciones y sociedad, con el objetivo de detectar oportunamente los casos y evitar que los menores lleguen a situaciones de mayor riesgo.

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