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El consumo responsable de alcohol se destaca como una estrategia importante, al igual que evitar conducir después de cierta cantidad de bebidas.

Resumen reportaje Gaceta UNAM

El Programa Conduce sin Alcohol, implementado hace 20 años en Ciudad de México, ha contribuido a reducir significativamente los accidentes vehiculares causados por el consumo excesivo de alcohol.

La alcoholemia, medida en gramos por litro de sangre o miligramos por litro de aire exhalado, es clave en la detección del nivel de alcohol en el organismo.

Se establecen límites recomendados por la OMS y la OPS para la conducción, y en la Ciudad de México, el Reglamento de Tránsito prohíbe manejar con una cantidad de alcohol en sangre superior a 0.8 gramos por litro o aire espirado mayor a 0.4 miligramos por litro.

El alcoholímetro, que mide el nivel de alcohol en la sangre, ayuda a correlacionar estos niveles con los efectos en el organismo.

Factores como metabolización, peso corporal y género influyen en cómo el cuerpo procesa el alcohol. Niveles superiores a 0.5 gramos por litro afectan la coordinación y los reflejos, mientras que 0.8 gramos dificultan la toma de decisiones y la atención.

El consumo responsable de alcohol se destaca como una estrategia importante, al igual que evitar conducir después de cierta cantidad de bebidas.

Se enfatiza la importancia de cuidar el consumo durante todo el año y se brindan recomendaciones para un consumo responsable y seguro.