El exgobernador poblano Mario Marín Torres volvió a comparecer este jueves por el caso de tortura contra la periodista Lydia Cacho. Durante la audiencia de vista, realizada de manera virtual, rechazó las acusaciones y aseguró que no hay elementos firmes que demuestren que ordenó detener y torturar a la comunicadora en diciembre de 2005.
La sesión comenzó a las 13:00 horas bajo la conducción de la jueza María José Pech Sáenz, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo. En su defensa, Marín afirmó que nunca pronunció el nombre de Lydia Cacho en las llamadas telefónicas con el empresario Kamel Nacif, quien se refería a él como “góber precioso”.
Con esta audiencia se abrió un periodo de 60 días para que la autoridad judicial determine si dicta una sentencia condenatoria o absolutoria contra el exmandatario.
Los hechos que dieron origen al proceso ocurrieron después de que Cacho publicara el libro Los Demonios del Edén, en el que documentó una presunta red de pederastia. La periodista denunció que fue detenida ilegalmente en Cancún, trasladada por carretera hasta Puebla durante más de 20 horas y sometida a agresiones físicas y psicológicas.
La diligencia de este jueves había sido programada originalmente para el pasado 20 de octubre; sin embargo, tuvo que diferirse por problemas técnicos en Webex, debido a que la cuenta de la defensa de la periodista aparecía inhabilitada.
El proceso judicial acumula casi 21 años y continúa sin una resolución definitiva. Marín permanece privado de la libertad, mientras mantiene gestiones legales para conseguir prisión domiciliaria bajo el argumento de problemas de salud.











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