En el contexto de la Copa Mundial de Futbol 2026, organizaciones civiles han advertido sobre la necesidad de reforzar la prevención de la trata de personas durante eventos masivos, donde el incremento de movilidad, turismo y concentración de visitantes puede ser aprovechado por redes criminales.

Durante una visita a Puebla, Mariana Wenzel, integrante de la organización ANTHUS A.C., explicó en entrevista que este tipo de acontecimientos deportivos de gran escala pueden generar condiciones de riesgo, especialmente en materia de explotación sexual y laboral.

La especialista señaló que, al término de los encuentros deportivos, se registra un aumento en la demanda de servicios sexuales, lo que abre la puerta a que redes de trata operen con mayor facilidad para captar y explotar a víctimas.

“En eventos deportivos este problema crece. Al final de los encuentros hay personas que buscan pagar por el cuerpo de alguien. Esa alta demanda en eventos masivos es aprovechada por tratantes que utilizan distintas estrategias para enganchar y explotar sexualmente a personas”, expuso.

Wenzel advirtió que los tratantes suelen adaptar sus métodos en contextos de alta afluencia de visitantes, aprovechando la movilidad, la desinformación y la vulnerabilidad de algunas personas, particularmente jóvenes o migrantes.

Entre los principales riesgos identificados por organizaciones especializadas se encuentran la explotación sexual y laboral en zonas turísticas o cercanas a estadios, el reclutamiento mediante falsas ofertas de empleo temporal, así como la intermediación ilegal en servicios de hospedaje y transporte.

La activista subrayó que la prevención no depende únicamente de las autoridades, sino también de la participación ciudadana y de los entornos familiares.

“Lo más importante es fomentar la comunicación con mujeres, jóvenes, hijas e hijos. Hablar sobre los riesgos, escuchar y acompañar”, señaló.

En este sentido, organizaciones como ANTHUS A.C. recomiendan fortalecer las redes de apoyo familiar, promover información clara sobre métodos de enganche utilizados por tratantes y mantener canales de denuncia activos durante eventos de alta concentración poblacional.

A nivel internacional, colectivos y organismos civiles han insistido en la necesidad de implementar campañas preventivas, capacitación a personal hotelero, refuerzo de la vigilancia en zonas de alta afluencia y coordinación entre autoridades locales y federales.

Aunque especialistas aclaran que eventos como el Mundial no generan por sí mismos la trata de personas, sí pueden convertirse en escenarios donde redes delictivas intentan operar con mayor discreción si no existen medidas de control suficientes.

El Mundial 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, ha sido señalado como un evento que requerirá estrategias reforzadas de prevención, especialmente en ciudades sede y zonas turísticas con alta concentración de visitantes.