En un tono crítico y reflexivo, los periodistas Zeus Munive y Edmundo Velázquez plantearon durante entrevista en Los Conjurados, programa conducido por la periodista Érika Rivero, que la caída de Nemesio Oseguera Cervantes puede generar un efecto social inesperado: una mayor conciencia colectiva sobre la dimensión real del crimen organizado.
La expresión “alimentemos la paranoia” fue utilizada en el sentido de mantener alerta a la ciudadanía y no normalizar la violencia. Para los analistas, el exceso de confianza o la romantización del narco ha sido parte del problema.
Velázquez señaló que el golpe al CJNG podría debilitar la narrativa aspiracional que durante años posicionó a los capos como figuras de poder. La exhibición de su vulnerabilidad impacta en el imaginario social.
Munive sostuvo que, aunque en el corto plazo pueden registrarse reacomodos violentos, en el mediano plazo podrían observarse efectos positivos: mayor presión internacional, fortalecimiento institucional y una revisión más estricta de vínculos políticos y empresariales.
Ambos coincidieron en que el momento representa una oportunidad para replantear la estrategia de seguridad y exigir mayor transparencia en los procesos electorales rumbo a 2027.
La conclusión fue clara: el golpe no resuelve el problema estructural, pero puede convertirse en un parteaguas si autoridades y sociedad aprovechan el momento para exigir cambios de fondo y no permitir que la violencia vuelva a normalizarse.









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